
Y claro un buen consejo
1.-Es importante ser puntual a la cita y no llegar despues de la hora fijada para la salida.
2.- Recuerda que todos somos diferentes, pero estamos en el mismo barco.
3.- Planea para el futuro. No estaba lloviendo cuando Noé comenzó a construir el Arca.
4.- Nunca te sientas viejo a pesar de que alguien diga que tu tiempo ya pasó, y que a tu edad ya no puedes hacer nada grande que valga la pena.
5.- No hagas mucho caso a los criticones: continúa con el trabajo que se te ha encomendado.
6.- Todo lo que hagas y construyas procura que sea con buena calidad, a pesar de que no seas profesional ni sea eso lo que sabes hacer. Aprende.
7.- Al buscar compañía para tu viaje en la vida, busca una que verdaderamente sea afín a ti. Polos opuestos pueden atraerse, pero no van a lograr mucho. Además, ya sea en un equipo de trabajo o en una pareja, se comparte el objetivo y la visión para motivarse y seguir caminando hacia el Arca.
8.- Si sientes que tu progreso es lento, no te desesperes pues lo importante. Es la perseverancia. Las tortugas estaban a bordo, así como los animales veloces.
9.- Aunque al principio te sientas solo y recibas burlas, a la larga tiene su recompensa el elegir el camino y los objetivos correctos.
10.- No hay opción. Tienes que participar de la construcción del Arca para poder subir a ella o solo serás uno más de los animales.
11.- Un equipo y sus miembros solamente deben construir una sola Arca, no andar cada quien construyendo la suya, solo porque no les gustó algo.
12.- No importa como sea la tormenta en la que estés: si permaneces con fe, siempre habrá para ti un Arco Iris esperándote.
La vida te la dan
pero no te la regalan. La vida se paga
por más que te pene. Así ha sido desde que
Dios echó al hombre del Edén, por confundir lo que está bien
con lo que le conviene.
http://www.youtube.com/watch?v=k01Qsd4hJ5c
Si a plazos o al contado
la vida pasa factura,
rebaña y apura
hasta las migajas.
Que si en cada alegría
hay una amargura,
todo infortunio esconde alguna ventaja.
Bienaventurados los necios
que se arriesgan a prestar consejos
porque serán sabios a costa
de los errores ajenos.
Bienaventurados los pobres
porque saben, con certeza,
que no ha de quererles nadie por sus riquezas.
Bienaventurados los adictos a emociones fuertes
porque corren buenos tiempos para la gente marchosa.
Bienaventurados los dueños del poder y la gloria
porque pueden informarnos de qué va la cosa.
Bienaventurados los que alcanzan la cima
porque será cuesta abajo el resto del camino.
Bienaventurados los que catan el fracaso
porque reconocerán a sus amigos.
En cualquier circunstancia
por lastimosa que sea,
busca la manera
de comer perdices;
que a pesar de lo alto que
nos coloquen el listón,
hay que brincar
con la intención
de ser felices.
Bienaventurados los castos
porque tienen la gracia divina
y la ocasión de dejar de serlo
a la vuelta de la esquina.
Bienaventurados los que aman
porque tienen a su alcance
más de un cincuenta por ciento de un gran romance.
Bienaventurados los que están en el fondo del pozo
porque de ahí en adelante
sólo cabe ir mejorando.
Bienaventurados los que presumen de sus redaños
porque tendrán ocasiones
para demostrarlo.
Bienaventurados los que contrajeron deudas
porque alguna vez alguien hizo algo por ellos.
Bienaventurados los que lo tienen claro
porque de ellos es el reino de los ciegos.
